Ya sea que vendas a pagos, rentes, agendes citas o tomes pedidos: apuntas en dos toques, iNeni te dice a quién le toca cobrarle hoy y te arma el mensaje de WhatsApp.
Lo que te encargaron, renglón por renglón, con cantidad y precio.
Anticipo desde el principio y la resta siempre a la vista.
Fecha, hora y lugar de entrega, más las observaciones: la alergia, el color del listón.
Hoja de pedido con tu logo, en PDF o imagen para mandarla por WhatsApp.
El pedido, el anticipo y la hora de entrega en la misma hoja.
Cobras cada mes lo mismo
Renta de cuarto o local, colegiatura, gimnasio, mantenimiento, iguala.
Marcas el cobro como recurrente y se vuelve a generar solo cuando lo saldan. No lo capturas cada mes.
Con las siete periodicidades: hay quien cobra semanal y quien cobra trimestral.
Objetivo de cobro mensual con barra de avance, para saber si vas o no vas.
Los cobros de cada mes se apuntan solos.
Sales a cobrar
Cobrador, repartidor con crédito, ruta de abarrotes, aguador.
«Hoy en ruta»: la lista de a quién le toca hoy, para traerla en la mano.
Ubicación guardada en la ficha del cliente, porque «la de la esquina de la tienda» no es dirección.
Cobranza escalonada: el mensaje sube de tono según los días, del recordatorio amable al último aviso.
Corte de caja al terminar el día, con lo que juntaste.
Cierras la caja antes de llegar a tu casa.
Llevas dos negocios
Quien atiende dos oficios y no quiere dos apps.
Varios negocios, cada uno con su nombre, logo, teléfono y redes.
La marca la decide el cliente: se pregunta una sola vez y de ahí en adelante sus hojas salen con la que le toca.
Con un solo negocio la app se ve exactamente igual que antes: nada de menús que no usas.
Das consulta y también vendes café. Una libreta, dos membretes.
Míralo por dentro
Así se ve, sin maquillaje
Capturas tal cual salen del teléfono, con la app trabajando y datos de un día cualquiera.
Abres y ya sabes tu díaLo cobrado del mes, lo que entregas hoy y, plegado abajo, lo que se pasó de fecha.
Un solo botón para apuntarMe pagaron, fiado rápido, un pedido, una venta con plan o un cliente nuevo.
El abono, sin teclear«Pagó todo», «La mitad» o los montos de siempre. Y te dice cuánto le queda.
El mensaje ya está escritoY sube de tono según los días que llevan. Tú lo revisas y lo mandas.
Hoy en rutaA quién le toca hoy, en el orden en que vas a pasar. Con «Abonó» a la mano.
El corte del díaCuánto entró, cuánto gastaste y —lo que de verdad importa— cuánto te quedó.
Tu catálogo, con tu logoLo armas una vez y lo mandas por WhatsApp como una hoja limpia.
La ficha de cada quienLo que debe, lo que ya pagó y sus apuntes, con «Abonó» y «Recordarle» siempre a mano.
Función por función
Todo lo que ya trae, hoy
Todo lo de esta lista ya viene en la versión que hoy se descarga de Google Play.
Tus clientes
Alta en dos toques y dos campos, o importados de los contactos del celular.
Ficha con saldo, historial, teléfono, ubicación y notas.
Grupos y etiquetas de colores: ruta, familia, mayoreo, los del viernes.
Cómo te paga cada quien, dicho sin dramas: «suele pagarte puntual» o «suele tardarse, le toma como 12 días». Para la decisión más delicada del oficio: a quién sí le fías.
Apuntes y cobros
Fiado exprés sin salir de Inicio, venta con plan de pagos y cobro recurrente.
Recargo por atraso, y lo que se pasó de fecha separado de lo que está al día.
Al saldar, el sello de «QUEDÓ APUNTADO» — y un Deshacer por si le picaste de más.
Todo abono queda con fecha, para que no haya discusión después.
Cobrar sin que sea incómodo
El día que alguien queda de pagarte, el aviso ya trae el WhatsApp escrito: un toque y se abre el chat con el nombre, el monto y el concepto puestos.
Si hoy no quieres, hay botón de «Hoy no». Y al que no se le cobra por mensaje —la comadre, tu hermano—, lo apagas en su ficha.
Mis tarjetas: tus datos de cobro por QR o texto —CLABE, tarjeta, celular—. Se acabó dictar 18 dígitos.
La app nunca manda sola: te lo deja escrito y tú presionas enviar.
Mi catálogo
Tus productos con foto, nombre y precio, en una hoja limpia con tu logo para mandar por WhatsApp.
No empiezas de cero: iNeni ya sabe lo que más apuntas y te lo ofrece para pasarlo de un toque.
Lo de temporada se oculta sin borrarlo, para no perder el precio.
Y desde ahí mismo tomas el pedido, así que lo que mandaste y lo que te encargaron viven en la misma libreta.
Papeles que te piden
Estado de cuenta del cliente en PDF, con todo su historial.
Hoja de pedido o de renta, en PDF o imagen, con tu logo y tus datos.
Que te lo firme: le pasas el teléfono, firma con el dedo y la firma queda en el apunte y en su hoja, como constancia de que quedaron de acuerdo.
Ticket impreso en impresora Bluetooth de 58 mm, de esas del tianguis: recibo del abono, hoja del pedido o corte del día.
Exportar todo a CSV o PDF para el contador.
Saber cómo vas
Lo cobrado del mes, arriba de todo, al abrir.
Corte de caja del día que contesta la pregunta de verdad: cuánto te quedó. Apuntas el gasto —la mercancía, los pasajes— y se resta solo.
Objetivo mensual con avance, y el cierre de semana los domingos: «La semana pasada entraron $2,300 de 4 clientes».
Racha semanal de apuntes, que solo suma y nunca regaña.
Tus datos
Funciona sin internet. Todo vive en tu celular.
No pide registro: abres y apuntas. No hay cuenta ni contraseña que recordar.
Se guarda solo en tu Google Drive, si tú lo enciendes: en una carpeta privada que solo iNeni ve. Cambias de teléfono y tu libreta te sigue.
Copia de seguridad manual también, y bloqueo con huella, cara o PIN.
La app
Gratis, sin límite de clientes ni de apuntes. Se mantiene con anuncios.
«Día sin anuncios» de regalo cuando lo quieras, y modo oscuro.
Español, inglés y portugués. Abre sola en el idioma del teléfono.
Moneda y horario del país que elijas: México, España, Brasil, Estados Unidos y el resto de Latinoamérica.
Sin sonar a banco
Una libreta, no una financiera
iNeni habla como tú hablas: «me debe», «abono», «me paga el viernes». Nada de cartera vencida ni cobranza.
Un banco o una financieraNo es
Un sistema contable complicadoNo es
Una app de préstamosNo es
Tu libreta de cobros, ahora inteligenteSí es
Y para que quede claro, iNeni…
No presta dinero ni te conecta con prestamistas.
No procesa pagos. Comparte tus datos de cobro; el dinero llega por donde siempre te ha llegado.
No emite facturas fiscales ni timbra CFDI. Los comprobantes son notas de tu negocio.
No consulta buró ni califica a tus clientes.
No sincroniza entre dos teléfonos. El respaldo en tu Drive sirve para no perder nada y para cambiarte de aparato, pero la libreta se lleva en uno a la vez.
No manda los mensajes sola. Es a propósito: mandar solo es lo que hace que te bloqueen.
Hecha para ti
Para quien vende y cobra
Si hoy anotas en una libreta, en Excel, en notas o solo en tu memoria, iNeni es para ti.
Vendedoras por catálogoVentas por WhatsAppComerciantes pequeñosTécnicos y mecánicosEstéticas y barberíasPasteles y comida por encargoRenta de inflables y mobiliarioCarpinteros y herrerosRenta de cuarto o localRutas de cobranzaFreelancersQuien da fiadoTandas y pagos por semana
Tu información es tuya
Todo vive en tu celular
No subimos tus clientes, adeudos ni pagos a ningún servidor. Nadie más los ve. Y si enciendes el respaldo, la copia va a tu Google Drive —a una carpeta privada que solo iNeni puede leer—, nunca a un servidor nuestro.
Tranquilidad, no vigilancia
Funciona sin conexión: apuntas donde sea, con o sin señal.
Tu libreta —clientes, adeudos y pagos— se queda en tu teléfono: nadie la recibe, ni un banco. Los anuncios solo tratan identificadores técnicos, como detalla el aviso de privacidad.
Tú decides: el respaldo en Drive viene apagado y lo enciendes si quieres. Se apaga igual de fácil.
Sin CURP, sin RFC, sin conectar cuentas. Es una libreta.